A muchas personas les cuesta poner límites y decir que No. Muchas veces, se sienten desesperadas porque estudian, leen, intentan aplicar estrategias para decir que No y sin embargo, no terminan de atreverse o a la más mínima insistencia por parte del otro, se echan hacia atrás y terminan cediendo.

Si te sientes identificado con estas situaciones ¿ te has planteado si tienes claros tus criterios? ¿ Estás segura de lo que quieres y lo que no quieres, tanto como para poder defenderlo con seguridad y firmeza?

No siempre se le da su justa importancia a este requisito primordial para lograr decir No.

Tener criterios claros no significa solamente estar bien informado o saber exactamente lo que quieres ser y hacer en la vida, sino también tener claro si algo lo haces por ti o por gustar y no defraudar a los demás. O si lo haces por ti o para que te acepten y valoren. En suma, tener claro por qué haces las cosas que haces y tomas las decisiones que tomas.

¿Eres fiel a ti mismo, a tus gustos, valores, intereses…o antepones los criterios de los demás por miedo a que se enfaden, te rechacen o no te valoren lo suficiente?.

 En primer lugar, tendrías que tener claro cuáles son tus propios gustos y valores y afirmártelos a ti misma. Plantéate:

¡Seguramente, sus cualidades tienen mucho que ver con tus propios valores!

Utiliza todos los mecanismos posibles para reforzarte una y otra vez en tus convicciones :apuntándolas, repitiéndolas, introduciéndolas en la conversación que tengas con los demás, etc.

Por otro lado, plantéate si, al emitir una respuesta, estás eligiendo libremente o lo haces condicionado/a por la opinión que vayan a tener los demás de ti. Cuando te sientas insegura frente a los criterios y opiniones de los demás, plantéate: “¿Por qué me empeño en gustar a todos si a mí tampoco me gusta todo el mundo/ si cada uno quiere algo distinto de mí?”, “Si no le(s) gusta mi postura, no significa que me vayan a rechazar como persona”, “Y si me rechazan, qué?  Si X me rechaza por opinar de diferente forma, no me vale la pena como amigo/a”.

Reflexiona cada vez que sientas que has cedido demasiado. No te reproches si no te has visto capaz de poner límites, en vez de eso, intenta sacar un aprendizaje para una siguiente vez.

Si una y otra vez ante las opiniones y criterios de los demás, te planteas cuáles son tus verdaderos criterios y a quién estás priorizando, verás como poco a poco te irás atreviendo a poner más límites y decir que No con seguridad y firmeza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos
Responsable Olga Castanyer Mayer-Spiess +info...
Finalidad Gestionar y moderar tus comentarios. +info...
Legitimación Consentimiento del interesado. +info...
Destinatarios No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal +info...
Derechos Acceder, rectificar y cancelar los datos, así como otros derechos. +info...
Información adicional Puedes consultar la información adicional y detallada sobre protección de datos en nuestra página de política de privacidad.